Cada vez más, el trabajo familiar se hace más importante en muchas problemáticas generadas dentro de la familia, ya sea por un individuo o por toda la familia. Muchos síntomas individuales vienen derivados de dinámicas familiares problemáticas. Hace falta valorar el síntoma en su contexto familiar y abordarlo de forma conjunta con parte o con la totalidad del núcleo familiar.
Además, la convivencia y las dinámicas que se generan dentro de cada familia son muy particulares y diferenciadas en cada núcleo familiar. Por lo tanto, hace falta evaluar bien la familia que decide venir a consulta, escuchar a cada uno de los individuos y aprender a ver cómo se relacionan y cómo el síntoma deviene una pieza más del engranaje familiar.
El malestar y la ansiedad que puede generarse dentro de la familia por parte de una o más partes implicadas puede deteriorar bastante las relaciones y la convivencia. Por lo tanto, es importante reequilibrarlo para poder mejorar la calidad de vida.